¿Qué significa soñar con voces?

La voz es una de las herramientas que le permite al ser humano comunicarse con la sociedad. Las cuerdas vocales son órganos increíbles que nos permiten cantar o gritar, dejando que modulemos la voz a nuestro antojo.

Representación de voces en los sueños
Soñar con voces que nos hablan se relaciona no solo con la llegada de noticias, sino también con miedos y aungustias
Es natural que cambiemos el tono de nuestra voz dependiendo de las circunstancias, por ejemplo, al dictar clases en una escuela o al entrar en una discusión acalorada.

Hombre tapándose los oídos
Generalemente, soñar con voces suele ser una experiencia desesperante
Soñar que oímos voces generalmente nos da indicios sobre la llegada de noticias completamente inesperadas. A continuación analizaremos algunas posibles interpretaciones de soñar con voces.

  • Soñar que escuchamos una voz dulce

    anticipa que tendremos la visita de alguien que hace tiempo no vemos. Quizás esta persona no aparezca directamente en la puerta de nuestra casa. Es posible que lo encontremos mientras caminamos por las calles de nuestra ciudad o pueblo, o que recibamos una llamada de él. El significado del sueño sugiere que, al tener la oportunidad de reencontrarnos con personas de nuestro pasado, podremos rememorar aquellas épocas y compartir anécdotas que nos llenarán de felicidad.
  • Oír una voz gruesa o desagradable en los sueños

    anuncia posibles dificultades. Estos problemas podrán surgir en nuestro hogar o en nuestra oficina. Las malas influencias pueden complicar nuestros negocios y retrasar nuestro progreso. Es necesario alejarnos de la gente conflictiva por un tiempo, al menos hasta que se estabilice nuestra situación actual.
  • Soñar que perdemos la voz o que nadie nos escucha

    simboliza falta de seguridad en nosotros mismos. Es momento de tomar decisiones cruciales para nuestro futuro, por lo que no podemos seguir esquivando los problemas. Huir de los problemas no nos traerá satisfacciones, solamente prolongará el sufrimiento y alimentará la incertidumbre. Recuperar la confianza no es fácil, pero tampoco es una meta imposible.
  • Escuchar el llanto de una persona en los sueños

    se relaciona con las heridas que pueden provocar nuestras palabras. No estamos atravesando precisamente una buena racha y nos encontramos más suceptibles que de costumbre. Llorar se asocia a la necesidad de descargar nuestras emociones y liberarnos de todos aquellos sentimientos reprimidos, por lo que al oír llorar a otra persona, significa que estamos siendo poco comprensivos con ella y la estamos juzgando sin razón alguna.
  • Soñar que escuchamos voces pero no entendemos qué dicen

    hace referencia al temor por ser humillados. Es imposible caerle en gracia a todas las personas, siempre existirá alguien que nos desprecie aunque tengamos un comportamiento impecable. Generalmente se vincula con ciertos trasfondos como celos o envidias. Debemos superar el miedo a las calumnias y ser quienes realmente somos en todo momento.
  • Oír que Dios nos habla en los sueños

    señala que estamos haciendo un gran esfuerzo por recuperar nuestra reputación. A nadie le gusta que hablen mal a sus espaldas, sin embargo este sueño nos invita a reflexionar sobre nuestro accionar con las personas que amamos. No podemos imponer nuestras opiniones o formas de pensar, actuemos con cautela para no arrepentirnos en un futuro cercano. Para ampliar el significado te sugiero que leas el artículo soñar con Dios.

En síntesis, soñar con voces implica que necesitamos prestarle más atención a las cosas que suceden a nuestro alrededor, sin descuidar nuestros propios problemas ni nuestra forma de relacionarnos con la gente que nos rodea.

Soñar con voces desconocidas
Soñar con una voz desconocida es en la mayoría de los casos un sueño tenebroso e inquietante
Las palabras, las frases y los consejos son importantes para nuestro crecimiento espiritual, pero aprender a escuchar es una virtud. Soñar que escuchamos voces sugiere que debemos estar preparados para cualquier clase de confrontación ante la llegada de una noticia importante.